EL TABAQUISMO

"Cada persona es un mundo", decimos cuando queremos expresar la variabilidad de sentimientos, creencias y bases biológicas que influyen al momento de hacer una elección de menor o mayor trascendencia. Es por ello que la pregunta "¿qué lleva a una persona a comenzar con un hábito tóxico?" no posee respuesta sencilla ni puede identificarse con pocos factores. Que el adolescente pueda comenzar a fumar influido por la publicidad y los amigos es la experiencia recogida en diferentes estudios epidemiológicos. Pero, a la hora de ir en profundidad, descubrimos que detrás del sí al primer cigarrillo y, sobre todo al mantenimiento del consumo, hay una serie de elementos complejos donde se debe trabajar para liberar de la adicción. Un buen comienzo es que el fumador pueda responder/se "por qué fumo" y "para qué fumo", ambas preguntas claves en nuestras elecciones. Hasta acá el análisis de cada fumador en particular, del tabaquismo visto desde lo individual. Ahora, ¿cómo hacer para disminuir el consumo de cigarrillos en general? 1º) Evitar que las personas se inicien en el consumo, sobre todo nuestros adolescente. 2º) Actuar en los enfermos de tabaquismo para que cesen en el consumo, tengan la edad que tengan, con o sin manifestaciones de la enfermedad. 3º) Curar o aliviar las consecuencias del tabaquismo, numerosas y graves. En el sentido entonces del tabaquismo desde lo social, toda campaña, legislación, publicidad, etcétera, que tienda a disminuir la iniciación y el consumo, es bienvenida. En algunos el resultado será el esperado, en otros no, como con el tema de las fotos en los atados de cigarrillos. Sin embargo, solamente el hecho de mostrar e informar a través de todos los medios posibles, saca al fumador de la ignorancia y, si elige seguir fumando, conoce los riesgos que corre. Deben considerarse también acciones de promoción que enfaticen lo positivo de una elección: sí a la vida, sí a alternativas de placer distintas a inhalar tóxicos, sí a disfrutar desde la libertad no desde la dependencia a un tubito perjudicial de menos de 8 cm, es decir, sí a apostar a la búsqueda de placer y bienestar que existe en cada persona.

Beatriz Liliana Gil
Bernardo Houssay 2.484 
Concepción-Tucumán


NIÑOS DESAMPARADOS

La carta del lector Roberto Reynoso (11/11) me trajo la maravillosa sensación de fe, esa que a veces sentimos perdida ante tanta adversidad. Una amiga me llamó emocionada por su conmovedora propuesta, la cual, yo no había leído aún. Me encontraba en ese momento esperando la luz verde en un semáforo, y como solo Dios hace estas cosas, se me acercó un niño vendiendo limones. Tal vez, la casualidad, mirar sus ojitos, sus ropas, su falta de descanso. Era domingo, y ese niño debía haber estado jugando, sin embargo, estaba trabajando en una esquina. Sentí un nudo en la garganta. El mismo que vengo sintiendo ante cada una de las injusticias a las que venimos acostumbrándonos. Yo, que creía al menos humanizarme ante los hechos, me he quedado pequeña, muy pequeña ante su generosidad, señor Reynoso. Desde ya que los chicos cuentan conmigo, y no dudo que contarán con muchos más, porque como tantas veces ante el desamparo extremo el pueblo saldrá a suplir al Estado. Y aunque garantizarles el futuro, es deber de los gobernantes, es prioritario dejar de lado tal apreciación y no seguir esperando. Yo, que tuve la oportunidad de acercarme a ellos y pude ver sus ojos tristes, sus miradas perdidas, claro que comparto. Nadie elige ser un despojo. Las madres traemos seres humanos al mundo y hacemos lo que podemos, luchamos contra un entorno a veces hostil y cada historia es diferente y estoy segura de que muchos de nosotros podríamos haber estado en ese lugar. Acaso por eso, aprendí a no juzgarlos y empecé a comprender. Una señora inglesa que paseaba por la India, vio a la Madre Teresa bañando a un leproso y sorprendida le dijo: "Qué impresionante lo suyo Madre, yo no bañaría un leproso ni por un millón de dólares". "Tienes razón hija -contestó Teresa- porque a un leproso sólo se lo puede bañar por amor". Gracias, señor Reynoso, porque su hermosa y digna carta fue la única respuesta concreta que los chicos tuvieron. Los chicos, los jóvenes, en definitiva, los que serán el futuro. Claro que me adhiero. Es posible que no logremos cambiar el mundo, pero sería hermoso contarles a nuestros hijos que un día lo intentamos.

Norma Nelegatti de Matías
Av. Sáenz Peña 207 
yulynelegatti@hotmail.com


VILLA DE MEDINAS

Con gran emoción y con un nudo en la garganta, leí el Día de la Tradición el homenaje al pueblo de Medinas. Felicito y agradezco a la periodista que hizo la nota. Somos muchas las personas que estamos aferradas a este pueblo. En el último párrafo de la nota resalta el refrán "Medinas no tiene riendas, pero sujeta", y es así. Nací en ese hospital y también me criaron en este pueblo y aunque no habito actualmente en ese lugar, mis raíces más profundas se encuentran ahí, la casa de mis abuelos, mi padre, mis tías que aún permanecen allí a pesar de haber sido un pueblo que sufrió muchas inundaciones en las cuales sus habitantes perdían sus pertenencias, pero tenían la fortaleza de "volver a empezar". El gran amor y la fe que los impulsa cada año a llorar de emoción cada 24 de septiembre cuando nuestra patrona Generala de la Merced transita por las calles del pueblo, llenándonos de esperanza y protección. Sin duda, mi pueblo de Medinas es lo más semejante al paraíso.

Gloria Noemí Díaz
Manz. G, Casa 5 
Barrio San Antonio de Padua 
Tafí Viejo-Tucumán


TRANSFORMADORA DE ENERGÍA

La red nacional eléctrica en 500 KV traslada desde el sur argentino a casi todo el país la energía eléctrica, base del desarrollo de la industria, del comercio, de los hogares. Acá en Tucumán es recibida en la localidad de El Bracho, donde a su vez existen generadores que en caso de necesidad, entregan energía eléctrica a esa red nacional o bien para uso en la provincia. Hablo de 500 KV, no de 132 KV que es el caso del centro de distribución de la calle Ayacucho al 200. En El Bracho es rebajada a esa tensión de 132 KV y distribuida en la provincia. Vale decir que ya sea en El Bracho, o en cualquier otro centro de distribución ubicados en distintos puntos estratégicos de la provincia, en forma aérea o subterránea, permanentemente estamos todos o casi todos los ciudadanos dentro de eso que se expresa como alcance de las ondas electromagnéticas que dicen pueden producir algún tipo de enfermedad terminal. Los vecinos que residen en El Bracho o los operarios que trabajan en esa planta de transmisión y generación ya estarían contaminados. Por otra parte, hay que vivir la realidad. Ya está con nosotros la fuerte temporada estival. Todo el microcentro tucumano tendrá inexorablemente problemas con la provisión de energía eléctrica, si es que no se autoriza los trabajos en ese centro. No hay otra forma de proveer energía eléctrica en la cantidad y calidad de la requerida en los grandes centros urbanos e industriales. Esos mismos vecinos que hoy se exteriorizan en contra del centro se verán afectados en el uso de refrigeradores, aire acondicionado, iluminación y todo lo que encierra la energía eléctrica, base del desarrollo de los pueblos. Ese centro de distribución rebajará mediante transformadores de potencia esa tensión a 13,2 KV la que actualmente es distribuida en cada edificio, barrio, de la provincia. Esos 132 KV ya están en ese centro; vía subterránea van desde Amadeo Jacques al 100. Transitamos por calles y avenidas por las que -lo reitero- se traslada energía eléctrica en esa tensión. Hasta acá nadie contrajo algún tipo de enfermedad. No nos neguemos al progreso. Con seguridad ese centro de distribución será inocuo para los vecinos.

Hugo Navarro
hucena@arnet.com.ar


NUNCA ES TARDE

Los obispos de la Conferencia Episcopal Argentina expresaron en un documento "el pedido de perdón ante la acción u omisión de la Iglesia durante la década del 70". Noticia gratificante. Reconocer los errores hace a la dignidad de los seres humanos. Nunca es tarde para pedir perdón.

Sergio Ignacio Pablo Martínez
España Nº 1.861 
San Miguel de Tucumán


El 8N

La carta del lector Hugo Brito (12/11) no va a ninguna parte. Si él no participó de la marcha, está en todo su derecho, pero también lo están los que lo hicieron, por cierto con motivaciones harto válidas. Si pretende minimizar la masividad y convocatoria pacífica y espontánea (nadie fue acarreado como ganado, lo cual es el archiconocido modus operandi de los pseudo-políticos que supimos conseguir) algún interés creado y/o fanatismo ideológico tendrá. Y me permito recordarle que la alternancia de los gobernantes es la esencia misma de la democracia. No existe por cierto la reelección indefinida (dictadura disfrazada de democracia) en ninguna nación avanzada de la Tierra, salvo, por supuesto, en las lamentables republiquetas latinoamericanas y africanas de las cuales la Argentina es un triste miembro, donde el voto racional del pueblo, que es directa consecuencia del desarrollo del pensamiento crítico a través de la educación, no existe. Un pueblo embrutecido que depende de las dádivas mesiánicas del gobernante recontra reelegido y recontra enriquecido es el fundamento de semejantes regímenes. Quisiera creer que todavía le queda a la Argentina alguna esperanza de no caer en semejante desastre, pero lamentablemente estamos cada vez más cerca de este. Y la frase tan trillada de lo que podríamos haber sido, considerando nuestras ventajas comparativas en relación con países como Canadá o Australia, es una lacerante verdad. Miren dónde están ellos y dónde estamos nosotros. Así de simple. La gente que se manifestó el 8N todavía quiere creer. Y si son minoría, repito, este país no tiene arreglo.

Roberto Buffo
rabuffohotmail.com


CORTES DE RUTA

Es necesario que el Ministerio de Seguridad Ciudadana disponga las medidas para evitar los cortes de ruta que casi a diario sufrimos los que transitamos por el Camino del Perú, especialmente al mediodía. Es lamentable ver pasajeros de colectivos hacer trasbordos bajo el sol abrasador y las amenazas de los ejecutores de los cortes. La Motorizada se hace presente pero pareciera es para proteger a los causantes de los cortes. La Policía es la que debe garantizar la libre circulación de los ciudadanos.

Manuel Luis de la Vega
mdelavega17@hotmail.com